HISTORIA DE MÉXICO, LA NO CONTADA
HISTORIA DE MÉXICO, LA NO CONTADA
 

 
HISTORIA DE MÉXICO, LA NO CONTADA
CAUSAS POR LAS CUALES SE DETONA EL MOVIMIENTO INSURGENTE EN 1810
APUNTES BREVES DE LA HISTORIA NO CONTADA
LA REVOLUCIÓN MEXICANA
EL GENERAL JOSÉ DE LA CRUZ PORFIRIO DÍAZ MORI, NO FUE UN TRAIDOR VENDE PATRIAS
CONFERENCIAS Y CURSOS A DISPOSICIÓN
ENLACES DE INTERÉS
Imagen
imagen
ESCUDO DE LA CIUDAD DE MÉXICO, CONCEDIDO POR EL REY CARLOS I DE ESPAÑA Y V DEL SACRO IMPERIO ROMANO GERMÁNICO, EL 4 DE JULIO DE 1523
imagen
LA GRAN CIUDAD DE MÉXICO
SU HISTORIA
A mediados del siglo XIX todo lo que había alrededor de la Ciudad de México eran ranchos y haciendas, enfocándonos a lo que hoy llamamos Centro Histórico. Mixcoac, Tlalpan, Coyoacán, San Ángel y más eran villas separadas que tenían su propio gobierno, costumbre y arquitectura.

El título de Ciudad lo otorgaba la Corona Española y el rey lo otorgaba a las ciudades que tenían ciertas características de urbanización, tamaño, organización política y palacios.

Después de la ciudad, venían las villas y éstas también eran por nombramiento real, eran localidades más pequeñas que tenían su organización económica, política y social.

Posteriormente eran los pueblos, luego los barrios, en este tiempo no se conocía el termino de colonia tiempo después va a surgir con el crecimiento de la Ciudad de México.

El llamado Valle de México no es un valle, es una Cuenca que se formó por estar rodeada de montañas y volcanes, las montañas que hoy vemos fueron volcanes, en algún momento ese cinturón montañoso y volcánico se crean lagos, que a la llegada de los españoles se cuentan cinco lagos.

Tenochtitlán y Tlatelolco, su ciudad vecina, estaban en medio del Lago de Texcoco que era de agua salada, ya que tenía agua de diferentes tonos de verdes y azules.

Cuando llega del Norte la séptima tribu, Chichimecas y Nahuas, la última tribu en llegar son los Aztecas o Mexicas que son los que van a fundar la Ciudad de Tenochtitlán ya que estaba poblado todo alrededor del lago que era el mejor lugar, había un Gran Señorío que dominaban la cuenca, los Tepanecas que estaban instalados en Atzcapotlzalco.

Los Aztecas al llegar a la cuenca no son bien recibidos y las demás tribus los corrían de los lugares donde llegaban y los Tepanecas los envían al lago para que las víboras que abundaban en ese lugar se los coman y los Aztecas son los que terminan con las víboras comiéndoselas y ahí levantan una ciudad muy poderosa que llegaría a ser el centro de un enorme Señorío (imperio) y llegan a ser tan fuertes y poderosos que sometan a esos pueblos que los habían maltratado entre ellos los Tepanecas quienes tenían una historia muy rica, llena de linajes reales, y cuando los Aztecas someten a los Tepanecas, queman todos sus libros, toda su historia, sin quedar testimonio alguno.

Esta gran ciudad de Tenochtitlán va a inspirar sorprendentemente a los españoles y en su crónica menciona Bernal Díaz del Castillo: “Decíamos que parecía a las cosas de encantamiento y aún algunos de nuestros soldados decían que si aquello que veían era entre sueños y no es de maravillar que yo escriba aquí de esta manera, porque hay mucho que ponderar en ello que no sé como lo cuente, ver cosas nunca oídas, ni aún soñadas como veíamos”.

La cuenca la formaban cinco lagos, de diferentes tonalidades y en medio de esta gran ciudad, formada por palacios y templos pintados de colores con prodigiosas esculturas, con una cultura por encima de la que traían los españoles, un ejemplo de esta cultura y sofisticación, según Bernal Díaz del Castillo (que sí existió), era que en el palacio de Moctezuma II se preparaban alrededor de 300 platillos diferentes a los cuales él seleccionaba 30 antes de comer, después Moctezuma II se sentaba en un trono y le acercaban una jícara y unos paños blancos, muy limpios, para que se lavara las manos y la boca, (los Aztecas eran muy limpios) y después de lavarse le acercaban los platillos, Moctezuma II se hacía acompañar por músicos, bufones y sus principales gobernantes, con los que conversaba y junto con los sacerdotes daba a probar los platillos de los cuales estaba comiendo y cuando terminaba, volvían a presentarle otra jícara para que se lavase las manos y le traían dos pipas de oro, rellenas de tabaco perfumado con liquidámbar (líquido balsámico) y una jícara de cacao espumoso y dice Bernal Díaz del Castillo que, después de fumar y beberse el cacao se dormía, después de su siesta, se cambiaba de ropa para seguir gobernando.

Entonces Hernán Cortés Monroy Pizarro Altamirano, decide levantar ahí mismo la ciudad española, porque sabe que ese lugar es el símbolo del Gran Señorío Azteca, que tiene el poder político y espiritual.

Entonces Cortés con las mismas piedras y manos indígenas vencidas, levanta la nueva ciudad que los cronistas describen en el siglo XVI y XVII, como una de las ciudades más bellas e impresionantes del mundo.

Las crónicas de Francisco Cervantes de Salazar, describe en el siglo XVI, la gran ciudad que se acaba con las inundaciones ya que los españoles erróneamente secan las acequias, los canales que cruzaban la ciudad y al destruir todo ese sistema ecológico y lacustre que se había logrado por los Aztecas, el Señor de Texcoco Nezahualcóyotl, les había diseñado un dique llamado el Albardón (tambien se menciona en el Mapa de Uppsala), que separaba las aguas saladas del Lago de Texcoco, de las aguas dulces de los otros lagos, con una serie de compuertas y todas las acequias que entraban a la ciudad tenían compuertas, para el control y regulación de las aguas.

En 1629 hay una inundación muy fuerte ya que cinco días y cinco noches no paró de llover y la ciudad estuvo inundada durante cinco años y es cuando se piensa cambiar la ciudad de lugar, como llevársela a Tacubaya o a Coyoacán o a un lugar más alto ya que desde ese entonces ya se planeaba el cómo sacar el agua de la cuenca y sus alrededores.

Enrico Martínez de origen alemán y cosmógrafo del rey de España, muere en México en 1632, gracias a sus obras hidráulicas que hasta el día de hoy siguen en uso para el desfogue de las aguas de la ciudad en Huehuetoca, el llamado Tajo de Nochistongo, que en un principio iba a ser un canal cerrado, pero se desmorona el techo y se hace entonces un tajo abierto.

A raíz de esta inundación la ciudad quedo devastada y se tuvo que rehacer después de desazolvarla poco a poco, se crea el oficio de los cargadores, quienes cargaban a la gente para que llegaran a su destino sin mojarse a cambio de unas monedas, antes acordadas.

La ciudad en esta nueva etapa, toma el estilo barroco muy diferente al estilo del siglo XVI, en que las casas eran de tipo fortaleza, porque los españoles estaban temerosos de ser atacados por un levantamiento indígena ya que algunos de estos peninsulares, habían conocido la derrota de la Noche Triste, claro triste para los españoles y no para los Aztecas.

Y como la ciudad no se podía amurallar por estar rodeada de agua, las casas las hacían como fortalezas en particular las casas que estaban a las orillas de las calzadas, que salían de la ciudad que comunicaban con tierra firme y una de las calzadas más importantes fue la Calzada de Tlacopan que hoy en día es la Calzada de Tacuba, que es por donde salen huyendo los españoles en la Noche Triste y ahí en esa zona Cortés les da unos solares a sus principales capitanes para que construyan sus casas.

Hasta el final del siglo XVIII, se va a tener el estilo barroco, donde sera muy utilizado el tezontle con la chiluca (piedra de color arena dorada).

Sin olvidar que en el siglo XVII, los Borbones llegan a gobernar España, con una mentalidad racionalista imponiendo el orden y el progreso y esto se ve reflejado en otro estilo arquitectónico que es el neoclásico, que es volver la mirada a lo clásico y no se volverá a utilizar en la nueva España el estilo barroco ya que les parece no apropiado y dos ejemplos de este neoclásico es el Palacio de Minería, el Palacio del Marqués del Apartado y los realiza el arquitecto valenciano Manuel Tolsá.

El arquitecto Francisco Eduardo Tresguerras, nacido con el nombre de Francisco Joseph Eduardo Fernández Martínez de Ibarra, fue un arquitecto, pintor, escultor y grabador mexicano del período colonial y los primeros años de la independencia, conocido como “El Miguel Ángel Mexicano”, hace obras semejantes a las de Tolsá y desafortunadamente se destruyen muchas obras barrocas para convertirlas en neoclásicas.

Concluída la Independencia (1821) ya no se acepta nada español, así que el barroco y el neoclásico desaparecen y se comienza a elaborar una arquitectura estilo francesa y el esplendor de ello es en el porfiriato, edificios con mansardas que son techos inclinados para la nieve, a fines del siglo XIX, llega el estilo ecléctico, que es la mezcla de estilos donde se hacen grandes obras para festejar el Centenario de la Independencia de México, como el Palacio de Bellas Artes, el Palacio de Correos, el Palacio de Comunicaciones.

En el siglo XX (1910), estalla la Revolución Mexicana y con ella cambia la mentalidad y los valores.

Después de la Revolución nace un sentimiento nacionalista y con este nacionalismo se busca la recuperación de las raíces indígenas, rescatar la herencia prehispánica y comienza el muralismo con Diego Rivera, David Alfaro Siqueiros, Juan O´Gorman y otros más que plasmarán en diferentes edificios públicos imágenes de la historia de México.

El nacionalismo se verá reflejado en la música de grandes autores como Miguel Bernal Jiménez, Carlos Chávez, Silvestre Revueltas, José Pablo Moncayo y Blas Galindo.

Llega el Art Decó hacia los años 30´s y 40´s, arte que es aceptado ya que se prestaba a las formas del arte prehispánico y un ejemplo de ello es el Palacio de Bellas Artes, que tiene muchos motivos prehispánicos en base al Art Decó, mismo que prolifera en la colonias Roma y Condesa.
RESPONSABLE DE ESTA PÁGINA
DR. RICARDO TRILLANES S.
HISTORIADOR E INVESTIGADOR

LAS IMÁGENES FUERON TOMADAS DEL DOMINIO PÚBLICO (INTERNET)
ESCRIBEME
ME INTERESA TU OPINIÓN